CURRICULUM "MY WAY"

Nací en Murcia en el seno de una familia humilde de tradición huertana, aunque muy pronto nos trasladamos a Dénia, donde pasé toda mi infancia y juventud.

 

Fue allí donde con 7 años y por iniciativa de mi madre, que de pequeña había querido estudiar música, comencé mis estudios musicales en el Conservatorio. Muy pronto, y paralelamente, conocí a Pepa Álvarez, una persona muy importante para mí en lo personal y lo profesional, que ha sido mi maestra durante más 20 años y que me introdujo en el mundo del canto coral cuando tenía 12 años, dándome la posibilidad de sentir lo que es hacerme UNA con otras personas a través de la música.

 

Estudié la carrera de piano en el Conservatorio Superior de Música de Castellón, con gran esfuerzo, bastante sufrimiento y una sensación interior de “no ser bastante”.

Fue en esa etapa cuando empecé a estudiar canto en la clase de Margarita Fernández Darós, con quien, por primera vez en mi vida, empecé a hacer ejercicios corporales, respiratorios, de relajación, de meditación y muchas otras cosas que me gustaron y me ayudaron a gestionar mejor mi energía y mi psicología.

 

Acabada la carrera de piano, continué formándome como pianista en Valencia con Albert Nieto y Luca Chiantore. Dedicando mucho tiempo al estudio, conseguí abarcar muchas piezas del gran repertorio pianístico (el op. 10 de los Estudios de Chopin, el Segundo Cuaderno de la Suite Iberia de Albéniz, la Segunda Sonata para piano de Schumann, el op. 3 de Rachmaninov, Sonatas para piano de Mozart y Beethoven, etc...). Era un reto semanal físico, musical y psicológico. Toqué en masterclass de grandes pianistas y me llevé al límite en muchas situaciones en las que también aprendí a afrontar grandes retos. Así, a la vez que aprendía como pianista, iba conociéndome a mí misma "por dentro". 

 

Fue en una de esas masterclasses en la que tocaba Albéniz (cuya Suite Iberia me llega al alma desde siempre) cuando mi mente, en un momento de mucho miedo e inseguridad y seguramente cansada ya de tanta lucha, se rindió y pude sentir por primera vez lo que era tocar desprendida de todo. Me daba igual lo que pensaran los demás de mí (que era algo que me había torturado muchísimo durante toda la juventud). Fue como si yo ya no estuviera allí: únicamente había una música que estaba siendo contada y yo, de una forma especial, me fundía con ella (después supe que eso era lo que se describe como estado de flow, mindfulness o estado meditativo). Tras esta experiencia, y para poder recuperar este estado que había descubierto, me interesé por el funcionamiento de la mente, por la meditación, por la psicología y por leer todo aquello que me pudiese ayudar a revivir ese estado. De este modo aprendí  estrategias que me ayudaban a potenciar el estado de presencia y conseguí ir alternando de vez en cuando este nuevo estado con el estado anterior que yo percibía como de "alerta" o "miedo".

 

En Valencia conocí a Enedina Lloris y decidí ir a estudiar con ella a la Escola Superior de Música de Catalunya. Me trasladé a Barcelona y continué estudiando piano unas 4-5 horas diarias mientras la carrera de canto iba “estudiándose”. En la ESMUC, donde tuve oportunidad de conocer a otros músicos, empecé a hacer música de cámara como pianista con músicos de la escuela. Fue aquí donde empecé a sentir que el estudio pianístico que había hecho tenía un sentido para mí y a disfrutar del hecho de hacer música, sobre todo, pienso que al hacerla con otros.

 

En las clases con Enedina me sentía muy valorada y comprendida no sólo como cantante, sino también como ser humano.

Recuerdo mis años en Barcelona con absoluta alegría y felicidad. 

 

Allí pconocí a dos personas  importantísimas en mi vida: Viviana Salisi, que era mi profesora de repertorio en la ESMUC y Ángel Belda, estudiante de clarinete y con quien hice mi primera cámara en la ESMUC y muchas horas de música que han seguido hasta ahora.

Con los dos, amo hacer música.

 

Además de esto, la ESMUC me brindó la posibilidad de convivir con músicos de otros estilos y de cursar asignaturas de formación corporal para músicos.

Desde niña había sentido un gran interés por conocer cómo hacía lo que hacía y de manera espontánea, me descubría muchas veces observando la actividad muscular que necesitaba para tocar o cantar tal pasaje, dónde se producía mi respiración, qué hacía mi cabeza mientras cantaba, cómo se organizaba mi cuerpo al  tocar o cantar los pasajes más difíciles, etc...Las clases de formación corporal me permitieron potenciar esta parte propioceptiva que ya estaba en mí y que me apasionaba y así pude empezar a practicar Feldenkrais, Antigimnasia, Técnica Alexandre y, muy especialmente y de la mano de Ester Momblant, una iniciación al Contact y al Movimiento Auténtico que me inspiraban muchísimo como músico porque me llevaban desde el cuerpo al estado de flow que he descrito anteriormente.

 

Con esta base de conciencia corporal, con más herramientas “psicológicas” y con la confianza ganada gracias a Enedina, me marché a estudiar a la Universität für Musik und darstellende Kunst en Viena, donde conocí otra manera de entender la técnica vocal, la dicción, la expresión y viví en otra cultura y otra lengua.

 

Volví a España hace unos añitos y, dejando paulatinamente un poco de lado el piano clásico, estudié piano jazz e hice de pianista acompañante de estudiantes de viento, ahora acompaño también a algunos amigos cantantes.

He continuado profundizando con interés en las técnicas corporales y meditativas (en los últimos años, más intensamente Antigimnasia) y también (estoy segura de que influenciada por una clara tendencia familiar al gusto por la anatomía-ya que mi padre es médico, mi madre enfermera y mi hermano fisioterapeuta) me interesa mucho la parte anatómica y fisiológica del movimiento  y de la voz y continúo estudiando y aprendiendo en este sentido intentando mejorar mi técnica vocal a través del estudio de la anatomía y de la conciencia.

 

Durante este curso 2020-2021, he encontrado el tiempo y la posibilidad de ampliar mi formación y estoy cursando el curso de experto universitario en el "Método PROEL para los trastornos de la voz", impartido por el Dr. Borragán, un auténtico apasionado de la voz y de la emisión, que me está enseñando a hacer que "la voz vuele" y me está ayudando a investigar sobre la voz y a ilusionarme con ella. Por otra parte, gracias a las posibilidades de formación de la pandemia, he podido por fin comenzar la formación anatómica de Blandine Calais y estoy emocionada de ir descubriendo y sintiendo de otra forma mucha de la musculatura que participa en la fonación. Si todo va bien, a final de curso obtendré la titulación del método "Abdominales sin riesgo".

 

En este momento, vivo entre Madrid y Dénia y me dedico a cantar -entre otras muchas cosas-: he vuelto a tocar el piano desde otro lugar (me gusta acompañar a compañeros y tener la posibilidad de hacer conciertos en grupos de cámara), soy profesora de canto, me gusta ofrecer talleres tanto de formación vocal como de flexibilización respiratoria y, siempre que tengo ocasión, me encanta cantar en público.

Me gustan mucho los árboles, las flores, devorar libros y series, el silencio en general y en la naturaleza en particular y creo que soy buena conversadora, aunque tiendo más a la introversión que a la extroversión. 

 

A lo largo de mi vida profesional como músico he trabajado en conservatorios, escuelas de música, en agrupaciones corales profesionales, no profesionales, en grupos de cámara, he ofrecido recitales como solista, en dúo, con orquesta o en formaciones de cámara, he participado en concursos, he ofrecido talleres de técnica vocal y de formación corporal para diferentes grupos he cantado Lied, oratorio, ópera, opereta y zarzuela, he podido debutar algunos papelitos en teatros del país y he grabado un CD hecho con mucho cariño que habla de las pequeñas cosas de la vida.

 

Aunque ha habido personas maravillosas que me han ayudado muchísimio en este camino, tengo que agradecer también a mi genética la fuerza de voluntad, la ilusión, la persistencia y la capacidad de trabajo que me ha regalado, ayudándome a continuar durante todos estos años con fuerza, energía y positivismo a pesar de las dificultades que he encontrado y sigo encontrando en el camino.

Gracias.